
A medida que enero avanza y el segundo trimestre escolar se consolida, muchas familias y estudiantes se replantean las actividades extracurriculares. ¿Qué vale la pena mantener? ¿Qué puede ayudar realmente a nuestros hijos o a nosotros mismos a crecer?
Y aquí es donde la música cobra todo el sentido.
Más allá del arte y la diversión, aprender un instrumento tiene un impacto directo en el rendimiento escolar y cognitivo. En este artículo, te contamos por qué y cómo incorporar clases de música puede ser una de las mejores decisiones educativas de este año.
La música como entrenamiento cerebral
Numerosos estudios respaldan que tocar un instrumento implica activar simultáneamente varias áreas del cerebro: las que gestionan el lenguaje, la lógica matemática, la coordinación motora y la memoria. Es decir, cuando estudias música, estás realizando un “entrenamiento integral”.
Beneficios cognitivos comprobados:
- Mejora la memoria de trabajo (clave para resolver problemas matemáticos o recordar instrucciones)
- Aumenta la capacidad de concentración y atención sostenida
- Desarrolla la disciplina y la organización
- Potencia la creatividad y el pensamiento divergente
- Fomenta la resolución de problemas de forma autónoma
¿Qué beneficios académicos han detectado los expertos?
- Mejor rendimiento en matemáticas y lectura Estudiar música mejora la comprensión de patrones, fracciones, ritmos y estructuras, lo cual tiene un impacto positivo en áreas como matemáticas o lectura comprensiva.
- Incremento en la capacidad de análisis La música exige analizar lo que se escucha, lo que se lee y lo que se ejecuta, desarrollando así habilidades analíticas muy valoradas en todos los niveles educativos.
- Desarrollo del lenguaje y la expresión Tocar un instrumento y cantar implica trabajar la dicción, la interpretación emocional y la narrativa: todas herramientas esenciales para hablar y escribir mejor.
- Mejora de la autoestima académica Superar desafíos musicales, como tocar una pieza complicada o cantar en público, refuerza la confianza y la motivación en otras áreas escolares.
¿Y si además de aprender, disfrutan?
Uno de los aspectos más poderosos de la música es que combina aprendizaje profundo con disfrute auténtico. A diferencia de otras disciplinas más rígidas, la música permite expresarse, jugar, equivocarse y crecer sin presión.
Además, participar en conciertos, ensayos, combos o audiciones desarrolla habilidades sociales, trabajo en equipo y tolerancia al error. Algo que la escuela no siempre permite experimentar.
¿Cuándo es un buen momento para empezar?
Enero es perfecto. El curso ya está en marcha, las rutinas se han estabilizado, y hay tiempo suficiente para prepararse para los conciertos y muestras de final de curso.
En Academia Musical Europa ofrecemos clases de:
- Piano
- Guitarra
- Canto
- Batería
- Saxofón
- Combos grupales
- Iniciación musical infantil
Con metodología adaptada a cada edad, nivel y objetivo.
En nuestra academia, aprender es crecer
En Academia Musical Europa no solo enseñamos a tocar instrumentos. Acompañamos procesos de aprendizaje reales, fomentamos la autoestima musical y emocional, y ofrecemos un entorno donde niños, jóvenes y adultos pueden desarrollar su talento desde la motivación y el respeto.